“El futuro de la educación femenina consiste en formar mujeres que no solo se desenvuelvan en el mundo, sino que lo reinventen”

En un contexto en el que la educación busca responder a los desafíos de un mundo cada vez más complejo, Loreto Normanhurst, en Sídney, se ha consolidado como una referencia en la formación de jóvenes líderes. Su directora, Marina Ugonotti, defiende un modelo educativo centrado no solo en la excelencia académica, sino también en el desarrollo del carácter, el liderazgo ético y el compromiso social.
Desde que asumió la dirección de Loreto Normanhurst en 2019, ¿cuál ha sido su principal visión para la escuela?
Marina Ugonotti:
Desde que asumí el cargo de directora en 2019, mi visión ha sido profundizar la cultura de Loreto Normanhurst como un lugar donde cada niña sea conocida, valorada e inspirada para convertirse en su verdadero yo. La cultura de Loreto se manifiesta a diario a través de las relaciones que forjamos, la diversidad que celebramos y las conversaciones valientes que propiciamos. Es una cultura inclusiva donde se promueve la expresión auténtica de la fe, al tiempo que se fomenta la comprensión y el respeto por las diversas tradiciones religiosas.
¿Qué diferencia al modelo educativo de Loreto Normanhurst?
Marina Ugonotti:
La base de todo lo que hacemos son nuestros valores y el Modelo de Crecimiento Estudiantil de Loreto Normanhurst, sustentado en el plan de estudios FACE: Fe, Académico, Comunidad y Actividades Extracurriculares. Esto garantiza que el aprendizaje no solo se produzca en las aulas, sino también en salas de música, campos deportivos, residencias estudiantiles e inmersiones comunitarias.
Este modelo otorga la misma importancia al progreso académico y a la formación personal, reconociendo que la inteligencia emocional, la profundidad espiritual y la conexión social son tan cruciales como los resultados de los exámenes.
Usted habla con frecuencia de la formación del carácter. ¿Qué significa eso en la práctica?
Marina Ugonotti:
Animamos a las chicas a explorar quiénes son, a pensar de forma independiente, a liderar con integridad y a servir con compasión. Concebimos la educación como una forma de formación, y nuestras graduadas —a quienes llamamos “guerreras compasivas”— son prueba de ello: mujeres jóvenes, elocuentes y valientes, formadas no para ser iguales, sino para convertirse en líderes con un propósito claro, determinación y una sólida brújula moral.
Pregunta: En Australia ha resurgido el debate sobre la educación diferenciada por sexos. ¿Por qué cree que siguen siendo relevantes las escuelas femeninas?
Marina Ugonotti:
El reciente cambio de rumbo de varias escuelas importantes, que se han alejado de la coeducación en los primeros años de secundaria, refleja una pregunta más amplia y urgente que los padres se plantean hoy: ¿qué entorno permite mejor que mi hija prospere, lidere y se convierta en una adulta segura de sí misma?
En Loreto Normanhurst creemos en ofrecer la mejor educación para las mujeres. Aunque ha habido avances significativos en la condición de la mujer en la sociedad, la familia, la vida pública y la Iglesia, lo cierto es que nuestras alumnas ingresan a un mundo en el que las probabilidades siguen estando en su contra.
¿Considera entonces que las escuelas femeninas ayudan a equilibrar esas desigualdades?
Marina Ugonotti:
Sin duda. Las estadísticas sobre la paridad de género hablan por sí solas. Estamos preparando a nuestras jóvenes para un contexto social que no es exclusivamente femenino, pero en el que tampoco existe la igualdad plena.
Sabemos por experiencia que las chicas se desarrollan mejor en entornos de aprendizaje exclusivamente femeninos. En un entorno solo para chicas, no solo participan en la conversación: la lideran.
¿Qué tipo de acompañamiento reciben las alumnas durante su formación?
Marina Ugonotti:
Desde quinto hasta duodécimo curso, las alumnas recorren un proceso continuo de crecimiento con un fuerte sentido de pertenencia, rodeadas de mentoras, compañeras y modelos a seguir que reconocen su potencial y esperan que lo desarrollen plenamente.
La confianza de los padres en la educación diferenciada refleja el reconocimiento de que las jóvenes aún se enfrentan a barreras reales —desde prejuicios inconscientes hasta expectativas de género— y que, en estos años críticos de desarrollo, la escuela puede actuar como un poderoso contrapeso frente a esas influencias.
¿Cómo se traduce eso en programas concretos?
Marina Ugonotti:
Aquí, las chicas se sienten animadas a seguir un currículo amplio, asumir roles de liderazgo y expresar sus opiniones, no a pesar de la cultura, sino gracias a ella.
Nuestros programas, desde el marco socioemocional OakSEED hasta nuestras iniciativas de liderazgo, están diseñados específicamente para empoderar a las niñas en cada etapa de su vida. Lo que ofrecemos no es solo educación, sino un ecosistema de crecimiento, participación y valores.
¿Cómo imagina el futuro de la educación femenina?
Marina Ugonotti:
Creo que, durante la próxima década, la educación diferenciada por sexos seguirá evolucionando como catalizador del liderazgo femenino, no solo en términos de acceso, sino también de impacto.
Nuestra misión siempre ha sido formar mujeres independientes, elocuentes, compasivas e íntegras. El siguiente paso es asegurar que estas mujeres estén preparadas para impulsar el cambio en contextos globales complejos.
¿Qué papel tendrán las escuelas femeninas en ese futuro?
Marina Ugonotti:
Desempeñarán un papel fundamental a la hora de cerrar la brecha entre la aspiración y la acción, cultivando una mentalidad de innovación, autonomía, competencia digital, razonamiento ético y liderazgo colaborativo.
En Loreto Normanhurst ya estamos incorporando estos elementos a través de una perspectiva orientada al futuro y basada en nuestros valores de verdad, justicia y libertad.
¿Qué mensaje le gustaría transmitir a las jóvenes estudiantes?
Marina Ugonotti:
Ya no basta con animar a las niñas a entrar en las áreas STEM o en puestos de liderazgo; debemos formarlas como agentes de cambio dentro de esos ámbitos.
La tradición de Mary Ward nos llama a ser “buscadoras de la verdad y defensoras de la justicia”, y nuestras graduadas deben continuar ese legado no solo con confianza, sino con valentía.
El futuro de la educación femenina consiste en formar mujeres que no solo se desenvuelvan en el mundo, sino que lo reinventen.
Iguales y Diferentes – Nueva Educación Diferenciada
Iguales y Diferentes, Equal and Different, es una asociación promovida por familias, alumni y profesores que tienen como fin promover el pluralismo educativo, mediante la difusión y apoyo del modelo de educación diferenciada por sexos en condiciones de igualdad, en los ámbitos nacional e internacional.
En Iguales y Diferentes buscamos dar respuesta a la singularidad de cada persona, superar los estereotipos de género, reducir el fracaso escolar y avanzar en la equidad educativa

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Fuente:
A school where girls lead the conversation, The Educator (Australia), 19 de mayo de 2025.