En El Salvador, los colegios Citalá y Villanueva, junto a Colegios APCE, ofrecen soluciones innovadoras frente a la segregación escolar. El modelo de educación diferenciada es uno de los pilares de estos colegios.
En El Salvador, la educación enfrenta retos enormes debido a la pobreza y la desigualdad. Muchas familias no pueden acceder a una enseñanza de calidad, perpetuando ciclos de exclusión y limitando las oportunidades de los jóvenes. En este contexto, la educación diferenciada se presenta como una alternativa prometedora. Proyectos como los colegios Citalá y Villanueva, impulsados por la Asociación para la Promoción Humana (APROHU), buscan romper esta barrera. Con un enfoque innovador, estos colegios comparten instalaciones con otros centros educativos en horarios vespertinos, brindando educación de alta calidad a jóvenes con gran potencial académico pero con recursos limitados. Más que una educación, ofrecen una oportunidad de transformación social para ellos y sus familias.

Entrevistador: ¿Qué motiva a la Asociación para la Promoción Humana (APROHU) a invertir en proyectos de educación diferenciada como Citalá y Villanueva?
Migdalia: Nosotros pertenecemos a APROHU, una asociación que busca promover el desarrollo humano a través de la educación. Comenzamos hace 13 años con el colegio Citalá, un colegio para chicos, y más recientemente, hace tres años, con el colegio Villanueva para chicas. Ambos son proyectos de educación diferenciada, con un enfoque similar a los colegios de Colegios APCE. Lo que nos mueve es la idea de que a través de la educación podemos cambiar vidas, transformar familias y proyectar a los jóvenes hacia un futuro mejor.
Entrevistador: ¿Cómo funciona el modelo de estos colegios, especialmente considerando que comparten instalaciones con Colegios APCE?
Migdalia: Gracias a un convenio con Colegios APCE, utilizamos sus instalaciones en horarios vespertinos. Por la mañana funciona el colegio La Floresta y por la tarde operamos nosotros, atendiendo a estudiantes de comunidades remotas y de escasos recursos. Esto nos permite maximizar recursos y ofrecer una educación de calidad a quienes más la necesitan. Sin embargo, también enfrentamos desafíos, como el horario extendido hasta las seis de la tarde, lo que representa un esfuerzo enorme para las chicas que vienen de zonas rurales donde las condiciones de seguridad son complicadas.


Entrevistador: En el caso del colegio Villanueva, ¿qué impacto esperan lograr en la vida de las jóvenes?
Migdalia: Nuestro objetivo es formar líderes positivas. Muchas de estas jóvenes carecen de ejemplos inspiradores en sus comunidades. Queremos que no solo accedan a la universidad, sino que también sean agentes de cambio en sus entornos. Creemos que, al mejorar sus condiciones de vida, ellas pueden ser una fuerza transformadora en sus comunidades.
Entrevistador: ¿Cuántas alumnas tienen actualmente y cómo esperan crecer en el futuro?
Migdalia: Actualmente contamos con 127 alumnas, y esperamos llegar a 170 el próximo curso. Nuestro plan es alcanzar las 200 alumnas, ya que cada año añadimos un nivel educativo hasta completar el bachillerato en un par de años. Sin embargo, nuestro crecimiento está limitado por la capacidad de las instalaciones y nuestra filosofía de ofrecer una educación personalizada y de alta calidad.
Entrevistador: La financiación parece ser un desafío considerable. ¿Cómo logran sostener el proyecto?
Migdalia: El 80% de los costos se cubren con donaciones, y el 20% restante con aportaciones de las familias, si es que pueden hacerlo. Este modelo nos permite ofrecer educación prácticamente gratuita a quienes más lo necesitan, pero también nos obliga a buscar constantemente apoyo de benefactores y organizaciones comprometidas con la educación y el desarrollo social.
Entrevistador: El modelo de compartir instalaciones y recursos con otros colegios es muy innovador. ¿Qué impacto ha tenido en la comunidad educativa en general?


Migdalia: Es una experiencia única en El Salvador. Al compartir instalaciones y, en algunos casos, profesores, logramos atender a estudiantes de distintas zonas y contextos, optimizando recursos. Esto no solo beneficia a los jóvenes, sino que también demuestra que la colaboración entre instituciones puede ser una solución efectiva para los problemas de acceso y calidad educativa.
Entrevistador: ¿Qué mensaje le daría a las familias y a los donantes que hacen posible esta iniciativa?
Migdalia: Les diría que su apoyo es invaluable. No solo están ayudando a estudiantes individuales, sino que están invirtiendo en el futuro de todo un país. Cada joven que educamos es una vida transformada, una familia que mejora y una comunidad con más esperanza. Su generosidad hace posible un cambio real y duradero.
Iguales y Diferentes – Nueva Educación Diferenciada
Iguales y Diferentes, Equal and Different, es una asociación promovida por familias, alumni y profesores que tienen como fin promover el pluralismo educativo, mediante la difusión y apoyo del modelo de educación diferenciada por sexos en condiciones de igualdad, en los ámbitos nacional e internacional.
En Iguales y Diferentes buscamos dar respuesta a la singularidad de cada persona, superar los estereotipos de género, reducir el fracaso escolar y avanzar en la equidad educativa
Con el fin de aclarar conceptos, en Iguales y Diferentes hemos acuñado el término «Nueva Educación Diferenciada«, de modo que no se confunda con las escuelas que, en el pasado, pudieran dar distinta educación a niñas y a niños (no necesariamente para marginarlos).
Ahora bastaría con que la educación diferenciada fuera conocida en su realidad actual, que se abandonaran prejuicios y caricaturas de una educación que -si existió- ya no existe, y que, por el contrario, es una aportación eficacísima contra toda verdadera marginación.